¿Apagas el televisor y das por hecho que dejó de consumir electricidad? No siempre es así. Dentro de una vivienda pueden existir dispositivos que continúan utilizando pequeñas cantidades de energía durante horas, incluso cuando aparentemente están apagados.
Este fenómeno se conoce como consumo en espera o standby power y, popularmente, también recibe nombres como consumo fantasma o “energía vampiro”.
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El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) lo define como la electricidad consumida por un producto cuando se encuentra en su nivel más bajo de consumo mientras continúa conectado a la red eléctrica. En muchos casos, ocurre cuando el aparato está apagado o no está realizando su función principal.
¿Por qué gastan electricidad si están apagados?
Que la pantalla de un aparato esté negra o que su indicador diga “apagado” no necesariamente significa que exista una desconexión completa de la corriente.
Algunos equipos necesitan mantener determinadas funciones disponibles para encender rápidamente, recibir una señal del control remoto, conservar configuraciones, mostrar un reloj o permanecer conectados a una red.
El DOE advierte que muchos aparatos electrónicos continúan consumiendo energía cuando están apagados pero permanecen enchufados. Un ejemplo sencillo es el televisor. Los modelos certificados bajo determinados estándares de eficiencia energética deben cumplir límites bajos de consumo en espera, lo que demuestra que incluso el modo “apagado” forma parte de las mediciones de eficiencia de estos aparatos.
Aparatos que pueden generar consumo fantasma
No existe una cifra universal para cada aparato: el consumo depende del modelo, antigüedad, funciones y configuración. Sin embargo, entre los equipos que pueden utilizar electricidad mientras permanecen conectados se encuentran:
- Televisores y equipos de entretenimiento
- Computadoras y monitores
- Impresoras
- Equipos de sonido y bocinas
- Algunas cafeteras y pequeños electrodomésticos
- Consolas y sistemas de entretenimiento
- Cargadores y adaptadores
- Equipos electrónicos que necesitan permanecer disponibles
El propio DOE recomienda desconectar cuando no se utilizan equipos como cargadores de teléfonos, ventiladores, cafeteras, impresoras y radios, entre otros.
El impacto en la economía del hogar
Aquí conviene poner el gasto en perspectiva. Un solo dispositivo moderno en espera puede consumir muy poco. Por eso sería engañoso afirmar que desenchufar un cargador reducirá drásticamente el recibo eléctrico.
La diferencia puede surgir por acumulación: varios televisores, computadoras, consolas, cargadores y otros aparatos permaneciendo conectados durante todos los días del año. Como referencia, el DOE señala que para las compras de ciertas categorías de equipos del Gobierno estadounidense se exige un consumo en espera de 1 watt o menos, mientras que dispositivos menos eficientes presentan consumos superiores.
Por ejemplo, un dispositivo que consumiera constantemente 1 watt durante todo un año utilizaría aproximadamente 8.76 kWh. Cinco aparatos con ese mismo consumo sumarían unos 43.8 kWh anuales.
Estrategias para reducir el gasto innecesario
No hay que desconectar absolutamente todo. Algunos equipos están diseñados para permanecer conectados porque necesitan funcionar permanentemente, como un refrigerador, o porque cumplen funciones necesarias de conectividad, seguridad o automatización.
La estrategia puede concentrarse en identificar aparatos que permanecen conectados durante muchas horas sin que realmente sea necesario utilizarlos. Desenchufar individualmente cinco o seis dispositivos cada noche puede resultar poco práctico, por lo que una alternativa recomendada es utilizar regletas con interruptor que permiten cortar simultáneamente la alimentación de varios dispositivos.









