Un contundente golpe a las redes del comercio ilegal de sustancias prohibidas en el área metropolitana fue ejecutado mediante un esfuerzo conjunto de las unidades de inteligencia del país. Un operativo coordinado entre el departamento de Investigación Policial y la División Antinarcóticos (DAN) permitió la desarticulación de una célula criminal y la captura de tres traficantes dedicados al tráfico de estupefacientes a gran escala en diversos puntos de San Salvador.
Los implicados fueron identificados formalmente por los cuerpos de seguridad como Irvin Stanley Vanegas Ramírez, Karen Marcela Ávila de Marroquín y Gustavo Heriberto Coto Caballero. Las detenciones se concretaron de forma simultánea gracias a un exhaustivo seguimiento de campo que culminó con el allanamiento de dos inmuebles residenciales utilizados para el almacenamiento y la dosificación de las sustancias ilícitas.
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Decomiso de estos estupefacientes
Durante las minuciosas inspecciones dentro de las viviendas intervenidas, los peritos antinarcóticos localizaron un total de 2.5 kilogramos de cocaína. El cargamento de droga decomisado posee un valor comercial estimado dentro del mercado negro que asciende a los $63,025.20 dólares.
Asimismo, las autoridades fiscales y policiales confirmaron que en las propiedades se hallaban ocultos $15,910 dólares en efectivo, presuntamente acumulados de la venta ilícita de los narcóticos, junto con tres vehículos de reciente modelo que los sospechosos empleaban para la distribución terrestre.

Los tres traficantes fueron puestos inmediatamente bajo la custodia de la Policía Nacional Civil (PNC) y serán remitidos en las próximas horas ante los tribunales correspondientes de San Salvador, donde enfrentarán la tipificación del delito de tráfico ilícito de drogas.
Las autoridades del Gabinete de Seguridad enfatizaron que estos procedimientos forman parte de las estrategias permanentes orientadas a erradicar los centros de distribución local que financian a las estructuras criminales en el territorio salvadoreño. Las evidencias materiales, que incluyen la cocaína de alta pureza, el efectivo en billetes de diversas denominaciones y los automóviles, quedaron bajo estrictos protocolos de cadena de custodia para ser incorporados al expediente judicial.









