El Congreso Nacional de Honduras ha puesto sobre la mesa una propuesta audaz para enfrentar la creciente ola de delincuencia que azota al país. El vicepresidente del Congreso, Godofredo Fajardo, impulsó una iniciativa legislativa que busca replicar las estrategias de seguridad implementadas en El Salvador bajo el gobierno del presidente Nayib Bukele, las cuales han demostrado ser efectivas en la reducción de los índices de criminalidad.
La propuesta surge en un contexto donde Honduras enfrenta un alza en delitos como la extorsión, el sicariato, los secuestros y los homicidios múltiples, lo que ha generado una fuerte presión social para que las autoridades tomen medidas contundentes. Fajardo destacó que las reformas anteriores al código penal no han logrado los resultados esperados, por lo que es necesario adoptar un enfoque más robusto y probado.
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Estrategias para combatir la delincuencia
El proyecto de ley propone que las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el Ministerio de Seguridad de Honduras adopten los métodos de contención y control territorial que han dado resultados en El Salvador. Además, se contempla que las autoridades hondureñas viajen a El Salvador para recibir asesoría directa de sus homólogos salvadoreños y así implementar las estrategias de manera efectiva.
La iniciativa también incluye la creación de un marco legal que permita la aplicación de medidas similares a las del régimen de excepción salvadoreño, con el objetivo de desarticular las estructuras criminales y garantizar la seguridad en el país. El debate en el Congreso hondureño ha generado opiniones divididas, con algunos legisladores apoyando la medida como una solución urgente, mientras que otros cuestionan su viabilidad y compatibilidad con el sistema legal hondureño.
El vicepresidente Fajardo argumentó que la adopción de estas estrategias no solo busca reducir la delincuencia, sino también restaurar la confianza de la población en las instituciones. “Si el modelo ha funcionado en El Salvador, ¿por qué no intentarlo en Honduras?”, preguntó Fajardo durante la presentación de la propuesta.
Mientras el Congreso de Honduras analiza la viabilidad de la iniciativa, el debate se extiende a la sociedad civil, donde diversos sectores exigen acciones inmediatas para frenar la violencia. La discusión también ha puesto en el centro de atención el papel de El Salvador como referente regional en materia de seguridad, consolidando su modelo como un ejemplo a seguir en la lucha contra el crimen organizado.









