En México, más de tres millones de personas presentan catarata o algún grado de opacidad del cristalino, una condición que avanza de manera progresiva y que puede afectar actividades cotidianas como leer, trabajar, conducir o reconocer rostros, de acuerdo con datos citados por el Instituto Oftavisión.
Ante este panorama, la red de clínicas de alta especialidad en oftalmología y cuidado ocular hizo un llamado a la población a no normalizar los cambios en la visión y acudir a una valoración oftalmológica oportuna.
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La catarata ocurre cuando el cristalino del ojo pierde transparencia, lo que provoca una disminución progresiva en la calidad visual. Aunque no siempre puede prevenirse y no desaparece por sí sola, una revisión especializada permite identificar su avance y determinar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Entre las señales de alerta se encuentran visión borrosa o sensación de ver a través de una nube, mayor sensibilidad a la luz, molestias ante reflejos, cambios frecuentes en la graduación de los lentes, dificultad para manejar durante la noche y halos alrededor de las luces, especialmente en ambientes oscuros.
Señales de catarata que no deben ignorarse
El doctor Jairo Sánchez, director general de Instituto Oftavisión, explicó que uno de los principales retos es que la pérdida visual por catarata suele avanzar de manera gradual, por lo que muchas personas se acostumbran a ver con menor claridad y retrasan la atención médica.
“Uno de los principales retos es que la pérdida visual por catarata suele ser gradual. Las personas se acostumbran a ver menos claro y dejan de notar cuánto han cambiado sus actividades diarias. La detección temprana permite valorar opciones y acompañar al paciente antes de que la visión se convierta en una limitante”, señaló.
El instituto advirtió que una visión reducida no solo afecta la calidad de vida, sino que también puede aumentar riesgos en actividades diarias, como caminar, desplazarse en la calle, conducir o realizar tareas dentro del hogar. Contar con una mejor capacidad visual favorece la seguridad, disminuye la posibilidad de accidentes y ayuda a conservar la autonomía.

La condición cobra especial relevancia entre adultos mayores, uno de los grupos más afectados por la catarata. Por ello, especialistas destacaron la importancia de que las familias acompañen a padres, madres, abuelos y abuelas en el cuidado de su salud visual.
El especialista agregó que la atención oftalmológica puede permitir recuperar claridad visual y mejorar la relación de las personas con su entorno. “Cuando una persona vuelve a ver con mayor claridad, cambia su manera de relacionarse con su entorno. Una detección oportuna puede hacer una diferencia importante en su bienestar”, sostuvo.
Instituto Oftavisión cuenta con más de 20 años de experiencia, presencia en más de 10 estados del país y una red de más de 15 centros quirúrgicos especializados en salud ocular. Su equipo está integrado por médicos especializados y certificados por el Consejo Mexicano de Oftalmología.
La institución brinda atención para padecimientos como catarata, glaucoma, retina, retinopatía diabética, degeneración macular y problemas refractivos. Cada año, más de 25 mil pacientes reciben atención en cirugías y procedimientos oftalmológicos, incluidos tratamientos de catarata, retina y glaucoma.
A través de Fundación Visión Contra la Ceguera, su brazo social, el instituto también realiza brigadas, jornadas oftalmológicas y campañas de atención para acercar servicios de diagnóstico, prevención y tratamiento a comunidades con acceso limitado a servicios de salud visual.
“La visión forma parte de la manera en que vivimos, nos movemos y nos conectamos con quienes nos rodean. Atender un problema visual a tiempo puede ayudar a conservar esa independencia y mejorar la calidad de vida”, finalizó el doctor Jairo Sánchez.









